Date cuenta de tu ansiedad

Date cuenta de tu ansiedad
RESUELVE LA ANSIEDAD POR LA COMIDA

Una de las preguntas más frecuentes de mis clientes y lectores es cómo controlar la ansiedad por comer. Quiero explicarte el por qué tenemos ansiedad por comer, aunque no sintamos hambre, a veces no nos damos cuenta de ello.

Te voy a dejar voy a dar un manual que he hecho para ti, y que intentes identificar que esconde tu ansiedad.

Los antojos por las galletas, los chocolates, los pasteles, las patatas fritas, el helado, las pizzas, las hamburguesas, en general la comida rápida,no son el problema.

Solamente representan la punta del iceberg. ¿Sabes lo que representa un iceberg? A ti y a mí. La neurociencia nos dice que tan sólo el 5% de las decisiones que tomamos las hacemos desde la consciencia y que un 95% desde la inconsciencia, en base a vivencias, experiencias, creencias (algunas nos limitan, otras nos potencian). Lamentablemente, la comida y, todo lo que la rodea ha pasado a ese 95%, con todo lo que le rodea me refiero, a la compra y elección de alimentos, cocinado y consumo. Comemos realmente respondiendo a otras señales muy diferentes al hambre fisiológica.

El Titánic no se hundió por lo que vio, sino por lo que no vio ¿Tiene sentido para ti? Nos enfocamos en el peso, en que no nos vemos guap@s, en que no nos sentimos bien frente al espejo y, estamos descuidando ese 95% de sobrepeso emocional. Los kilos de más es una forma que tiene tu cuerpo de decirte que hay algo en tu interior que estás descuidando.

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta y como tal, nunca falla. Cuando detecta que algo no está funcionando bien, emite señales para que hagas algo y recuperes el equilibrio.

Si no atiendes estas señales que tu cuerpo envía, éstas se manifiestan fuerte y abruptamente. El resultado puedes ser ansiedad por la comida, atracones, baja autoestima, depresión y, seguramente muchos más.

Muchas personas ven a la ansiedad por la comida como una debilidad o falta de disciplina para mantener el control frente a ciertos alimentos. Nada está más alejado de la verdad, así que no te castigues.

Te voy a contar una metáfora que una vez escuché, el cuerpo es como un bebé llorón. Su mamá tiene que intentar averiguar que le pasa e intentará saber si tiene los pañales mojados, quiere bracito, tiene hambre o tiene sueño, hará todo lo posible para que su bebé encuentre bienestar y se sienta a gusto.

Lo mismo sucede con nuestro cuerpo. Como no puede hablar te envía señales para indicarte que algo le está pasando, y si ¿te empiezas a atender como si fueras tu mamá?

A medida que lo conoces y lo observas, aunque al principio te puede resultar difícil, cada vez va a ser más fácil, confía en tí. Incluso ya verás como hasta incluso puedes anticiparte a cubrir sus necesidades, sin esperar a que él te lo grite-

Quiero regalarte este dossier preparado con mucho cariño para tí

Tips-para-resolver-tu-ansiedad-por-la-comida

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