No tienes porque coger peso en Navidad

Te quiero dejar unos consejos para que disfrutes de las fiestas y reuniones familiares de la manera más sana posible, tanto desde el punto de vista nutricional como emocional.

 ¡Y es que ya está aquí la Navidad! Ya llegaron el turrón, los polvorones, las comidas o cenas de empresa cargadas de alcohol, los descuentos en ropa y electrodomésticos para aumentar el consumismo, los adornos en las casas, las calles llenas de luces… y también llegó el momento más temido por algunos:

«todo lo que he conseguido hasta ahora con mi alimentación y mi peso, con la Navidad lo perderé”,

“bueno, ya volveré a la dieta después de Navidad sino será tirar el dinero”,

“yo soy de las que empieza cada año después de Navidad, así año tras año”,

“¡no le voy a decir a mi madre que deje de hacer el cordero lechal al horno!”,

“es una vez al año y no voy a dejar de disfrutar de la Navidad”…

Pero, ¿Qué es realmente la Navidad? ¿Cuándo empieza y cuantos días dura?

La Navidad es el “Tiempo comprendido entre Nochebuena y la festividad de los Reyes Magos”, ésta no empieza en noviembre cuando ya encontramos turrones en el supermercado, ni cuando el Corte Ingles enciende las luces de sus fachadas o empiezan las compras de Papa Noel. Y yo voy a ser más concreta, las Navidades realmente son 5 o 6 días en los que hay una comida o cena especial, no tiene porqué ser el día entero.

Deja de tenerle miedo a la Navidad y vívela conscientemente, no dura un mes y medio ni tampoco son 2 largas semanas llenas de excesos en alimentación y alcohol. Tan sólo son 5 comidas especiales, y 5 comidas especiales no te tienen porque engordar.

10 ideas para cuidar tu alimentación estas navidades:

  • Ponte un objetivo realista: A veces comenzamos las fiestas de Navidad con un objetivo muy ambicioso y eso puede provocar que nos sintamos frustradas y aparezca el sentimiento de culpabilidad. No tiene por qué ser dura contigo misma durante estas fechas. Alcanzar el éxito puede ser simplemente mantener el peso durante las fiestas o comer de manera más consciente.
  • Dile adiós a la báscula, ahora y siempre: la báscula en general no debe de ser la primera que te salude por la mañana, pero en estas fechas aún menos. No te castigues pesándote después de las comidas navideñas. Además, la báscula sólo te dará un número no tiene en cuenta tus logros personales y además el peso no es un dato muy exacto. Recuerda, el peso puede subir rápidamente pero también baja con facilidad si vuelves a la normalidad.
  • Compensar no funciona: “si sé que me voy a pasar ya no hago la comida habitual de antes o después”. Y aunque las matemáticas dicen que 2+2 son 4 en la alimentación no es tan así. Si compensas es fácil que llegues con hambre a esa comida especial y comas con ansia o que te vayas a dormir con las tripas rugiendo lo que hará que al día siguiente tengas más hambre de lo habitual y posiblemente ganas de comer más.
  • Busca el equilibrio:  no se trata de saltarse comidas sino de intentar seguir nuestra rutina de comidas, escogiendo en cada ocasión los alimentos más indicados. Si no tienes hambre para hacer todas las comidas marcadas no te fuerces pero si sientes hambre come algo ligero que te ayude a quitarte el hambre e irte ligera a dormir.
  • Compra solo lo necesario: si vas a celebrar en casa uno o varios días de Navidad, procura comprar dulces sólo para tener ese o esos días. Escoge las variedades que más le gusten a tu familia y compra uno de cada clase. Así conseguirás que no queden turrones, mazapanes, bombones, etc. en tu casa. Si por el contrario no vas a organizar tú ninguna comida de Navidad, no es necesario que tengas en casa. En este último caso me esperaría a comerlos fuera de casa o compraría el que más te guste a ti o a las personas que viven contigo y ya está.
  • Además de alcohol no te olvides del agua: el alcohol nos deshidrata por lo que aumenta nuestra sed, así que si entre medio no bebemos agua es fácil que en vez de 2 copas de vino y/o cava nos bebamos 5 copas.
  • Respira y sé consciente durante las comidas: tómate uno o varios momentos durante las comidas para llevar la atención a tu cuerpo. Haz 2 o 3 respiraciones conscientes (aunque estés rodeada/o de gente) y pregúntate si realmente tienes más hambre y por lo tanto quieres comer más o acabarte el postre por ejemplo. Esto te ayudará a comer realmente lo que necesitas aunque sea más cantidad de lo habitual. 

Y por último quiero dejarte un menú tipo que te he preparado con mucho cariño

RECETAS-NAVIDAD

¡¡DESDE EL EQUIPO GUAPA Y VITAL TE DESEAMOS MUY FELICES FIESTAS!

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